Iglesia construida en el siglo XII sobre un edificio anterior consagrado por el abad Oliba. Está formada por una sola nave acabada con un ábside semicircular. La nave está cubierta con bóveda de cañón y el ábside con bóveda de cuarto de esfera. Tiene dos capillas y una sacristía añadidas a los laterales y, un campanario de torre que originalmente era de espadaña. Destaca la falta de decoración y el uso de dos tipos de sillares: unos, grandes y bien tallados y los otros, pequeños y más irregulares. Es un ejemplo de la arquitectura románica del siglo XII.